Café griego
Ellinikós kafés: café finísimo que hierve en el agua dentro del briki y cuyo poso se queda en la taza. Se dosifica a cucharaditas, no con balanza.
Parámetros
- Tiempo total
- 6 min
- Taza
- 60 ml2,0 fl oz
Molienda: Finísima, más fina que la del espresso: el ajuste que los molinos llaman «turco». Con una molienda de espresso el poso no se deposita.
Se sirve en: Taza de café griego, 60–70 ml
Agua, café y azúcar escalan con las tazas. El tiempo al fuego no: se va a ojo, hasta que sube el kaimáki.
Ingredientes
- 1 cucharadita Café molido finísimo — Una cucharadita colmada por taza
- 60 ml2,0 fl oz Agua fría — Una taza de café llena: 60–70 ml según la fuente
- 1 cucharadita Azúcar — Versión métrios · skétos: ninguno · glykós: dos
Preparación
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Mide el agua con la taza
Llena la taza en la que vas a servir y viértela en el briki: así se dosifica, una taza por porción.
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Añade café y azúcar
Una cucharadita colmada de café por taza, más el azúcar de la versión pedida. Remueve solo ahora, hasta disolverlos.
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Calienta sin remover
Fuego medio-bajo. A partir de aquí no se remueve: el kaimáki solo se forma si la superficie queda quieta.
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Retira al subir
En cuanto la espuma suba hacia el borde, retira el briki del fuego. No debe hervir más.
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Vierte y deja reposar
Vierte despacio para no romper el kaimáki y deja reposar 4–5 minutos para que se deposite el poso.
Errores comunes
- Sin kaimáki → fuego demasiado alto: la espuma se forma despacio, a fuego medio-bajo.
- Se desborda → el briki no se llena más de dos tercios, y se retira en cuanto sube la espuma.
- Poso en la boca → se ha removido después de la cocción, o se ha bebido más allá de la mitad.
- Se remueve solo al principio, para disolver café y azúcar. Después no se toca.
- Tras verter, deja reposar 4–5 minutos: el poso se deposita.
El café griego se prepara en el briki: café finísimo, agua fría y el azúcar, si se quiere, entran juntos y van al fuego. No es percolación ni infusión — es una decocción, y el poso se queda en la taza: se bebe hasta la mitad y no más.
La medida no es la balanza sino la taza, que sirve para dosificar el agua de cada porción. El resultado se lee en el kaimáki, la espuma densa de la superficie: si llega intacta a la taza, el café está bien hecho.
El café turco y el árabe se preparan con el mismo utensilio y cada uno tiene su tradición y sus proporciones: son preparaciones hermanas, no la misma cosa con nombres distintos.
Qué necesitas
Con qué molinillo
Fichas que declaran cubrir esta molienda: lo declara el fabricante, no es una medición nuestra.