Cómo elegir la superautomática
El número de bebidas de la pantalla es lo que menos cuenta. Lo que decidirá si la usas dentro de tres años es el sistema de leche, el grupo de infusión y lo fácil que sea lavarlos.
Las superautomáticas se venden con un número: cuántas bebidas saben hacer. Es la cifra menos útil del folleto. A 7 de septiembre de 2026, en las fichas del catálogo que lo declaran, ese número va de 2 a 51, y nadie, en tres años de uso, prepara cincuenta y una bebidas distintas. Lo que decide si estarás contento con la máquina son otras cuatro cosas.
1. El sistema de leche, que es la compra de verdad
Si compras una superautomática por el capuchino, estás comprando ese subsistema; todo lo demás es guarnición. Los caminos son tres.
- Jarra: un recipiente dedicado que se engancha a la máquina, se desengancha y va entera a la nevera. Comodísimo, ocupa sitio en el frigorífico, y hay que lavarlo.
- Tubo de aspiración: un tubito que absorbe la leche del recipiente que quieras, incluso de su propio envase. Volumen mínimo; el tubo hay que enjuagarlo cada vez, siempre.
- Lanza de vapor: como en una máquina manual. Espuma mejor que las otras dos —la microespuma de verdad se consigue aquí— pero el gesto lo haces tú, y hay que aprenderlo.
De las 63 superautomáticas del catálogo que declaran el sistema, 34 usan una jarra, 16 un tubo automático, 12 una lanza de vapor, y una no espuma leche en absoluto.
Y luego está un dato que vale más que todos y que casi nadie mira en la tienda: ¿el sistema de leche es apto para lavavajillas? Sobre 46 fichas que lo declaran, 31 dicen que sí y 15 que no. Son quince máquinas en las que ese lavado, cada día, lo harás a mano.
2. El grupo de infusión: extraíble o no
El grupo es el pistón que recibe el molido, lo comprime y lo atraviesa con agua. Lo cruzan café y agua caliente decenas de veces al día, y las grasas del café se depositan.
Un grupo extraíble se saca, se enjuaga bajo el grifo y vuelve a su sitio: dos minutos a la semana. Un grupo fijo depende por entero de los ciclos de lavado automáticos y de las pastillas desengrasantes, y cuando algo falla hace falta el servicio técnico.
En nuestro catálogo 46 fichas declaran el grupo extraíble y ninguna declara lo contrario. Dicho con honestidad: no significa que todas lo sean, significa que las que no lo son tienden a no escribirlo. Es una pregunta que hay que hacer explícitamente antes de comprar.
3. Las muelas y la tolva
El molinillo no lo eliges: te lo entrega la máquina. Pero puedes mirar dos cosas.
El tipo de muelas: de las 41 fichas que lo declaran, 28 usan cerámica y 13 cónicas de acero. La cerámica no se calienta como el acero y no se corroe, pero es más frágil: una piedrecilla entre los granos, que el acero encaja, puede desportillarla.
La tolva, que va de 125 a 500 g entre las fichas del catálogo, con 250 g como valor más frecuente. La cifra cuenta menos que la pregunta que trae consigo: si bebes dos cafés al día, una tolva grande significa granos ahí semanas, expuestos a la luz.
Y por último el compartimento de molido: el hueco donde poner café ya molido —descafeinado, u otro café— sin vaciar la tolva. Lo tienen 52 de las 61 fichas que lo declaran, y quien en casa bebe descafeinado lo usará todos los días.
4. Los perfiles, y el resto de la pantalla
Las máquinas que guardan preferencias por persona son útiles cuando sois varios: entre las 29 fichas que declaran el número de perfiles, el valor más común es 4. La conectividad con app está en 25 de las 32 fichas que la declaran: cómoda para guardar recetas, no cambia el café.
Cómo se decide, en la práctica
- Capuchino todos los días y queréis que sea sencillo. Jarra, comprobando que sea apta para lavavajillas.
- Cocina pequeña, nevera llena. Tubo de aspiración: no ocupa nada, pero el enjuague diario se vuelve una obligación.
- Queréis la espuma bien hecha y estáis dispuestos a aprenderla. Lanza de vapor.
- En casa hay quien bebe descafeinado. Compartimento de molido, no negociable.
- Queréis tenerla diez años. Grupo extraíble y sistema de leche desmontable: el mantenimiento bien hecho es lo que separa una máquina que dura de una que se tira.
El catálogo completo está en superautomáticas, con los filtros por sistema de leche y tipo de muelas.
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